
La Justicia podría terminar por resolver una interna futbolera y nada menos que la de River Plate, como consecuencia de una condena contra
Daniel Passarella, el ex Gran Capitán de River y de la Selección.
Ocurre que la Comisión Directiva del club de Nuñez decidió adelantar las elecciones a Presidente de la entidad para el 5 de diciembre. Esa fecha le pone una traba a la candidatura de Passarella, quien estará cumpliendo hasta fin de año con una condena que le impuso la justicia a raíz de la importación irregular de un yate, en 1997.
Passarella fue condenado en diciembre de 2006 por el delito de contrabando, ya que había ingresado al país un yate –"motor Bylú" y lo declaró a menor valor que el real para pagar menos impuestos. Mientras que
el barco salía 158 mil dólares, él lo declaró a casi la mitad de su precio, 70 mil, cosa que se comprobó.
La condena fue del Tribunal Oral Penal Económico número 3 e implicó, además de una multa, la prohibición para Passarella de ejercer funciones de gobierno, directivas o "comerciales" durante dos años. Esto es, hasta la última semana de diciembre próximo, días después de las elecciones en su club.
La decisión del adelantamiento no sólo trae ecos judiciales, sino también políticos. Uno de los principales impulsores de Passarella no es otro que Enrique Coti Nosiglia, el eterno operador del radicalismo. ¿Podrá revertir la decisión? ¿Podrá convencer a la Justicia de favorecer a su candidato? Passarella ya prometió apelar la medida de River, es decir el adelantamiento, ante la Justicia. Pero será dificil que le den la razón, ya que la Comisión directiva tiene facultades para imponer la fecha de los comicios en suelo millonario.
Los otros cinco candidatos fuertes para conducir River son el empresario
Rodolfo D’Onofrio (con el apoyo de Enzo Francéscoli), Hugo Santilli, Antonio Caselli (hijo del ex embajador en el Vaticano durante el menemismo), Héctor Cavallero (productor de cine) y Carlos Ávila, empresario del fútbol a quien se le atribuyen porcentajes de los pases de jugadores del archirrival, Boca Juniors.